RAJASTHAN

Salimos de Agra hacia Jaipur, los cuatro Carmen,Curro,Javi y yo, ya en el tren empezamos a conocernos y vimos que éramos totalmente compatibles los cuatro. Nos pusimos en marcha y a buscar por internet que ver en Jaipur, hoteles, etc,(preferiblemente páginas o blogs de mochileros), tuve la genial idea de ir a un hostel sin ningún comentario ni reseña nunca antes, simplemente por el hecho de que valía 100 rupias(1.20€)con desayuno incluido por habitación para dos personas, no voy a poner el nombre por respeto y por esas cosas del karma😅😅, llegamos y era un hostel en obras, con una olor a flix recién hechado mezclado con olor a humedad y tierra, lleno de telañaras,(para el eran sagradas), menos mal que llevamos para estas ocasiones un saco de dormir hecho con una sábana de matrimonio, el baño con un wáter de todos los colores menos blanco tenía la cisterna estropeada, y no podíamos cerrar nuestra puerta porque estaba hinchada de la humedad y nos tocó dormir prácticamente con la puerta abierta, un desastre… Ya por la noche nos cuenta que alas 9am tendríamos nuestro desayuno y una gran sorpresa, después de una larga noche por la mañana nos trajo un te chai, un plátano y una especie de cereales que me recordaron al pienso de mi agaporni que en paz descanse Carmelito. La gran sorpresa fue que nos invitó a comer a su casa con su familia, el era musulmán, nos encanta la cultura musulmana y su comida, pasamos un dia genial después del desayuno nos fuimos a ver la gran fortaleza de Jaipur: Fuerte Amber

Me recordaba un poco a la Alhambra de Granada, y una peculiaridad que tenía esta fortaleza era que tenía una sala espejos que en la antigüedad con una vela podías iluminar toda una habitación, todo el techo y las paredes tenían incrustados pequeños espejos.

Comimos en su casa, estuvimos con su familia y vimos como volaban las cometas desde todas las azoteas de ese barrio musulmán. Luego descubriríamos que tanta amabilidad escondía algo, nos pidió porfavor que pusieramos buenos comentarios de su hostel en TripAdvisor. Al día siguiente fuimos a visitar la ciudad rosa, el palacio de los vientos.

Una de las cosas que también puedes hacer es perderte por esos mercados que hay cerca del palacio de los vientos.

Después fuimos a ver un pequeño palacio antiguo que actualmente estaba sumergido en un lago contaminado.

Despues de visitar toda la ciudad, ya en el hotel nos pusimos a pensar cuál sería nuestro siguiente destino, los cuatro estuvimos de acuerdo, Jodhpur.

DE JAIPUR A JODHPUR.
Cogimos otro largo tren de los típicos en India que mientras van en marcha lleva hasta las puertas abiertas.

Me encanta esta foto… Ya en Jodhpur, también llamada la ciudad azul, estuvimos buscando por Booking hostales, vimos uno que llamó nuestra atención por sus buenos comentarios y su terraza chillout.

Bob Hostel, el dueño era un chico de unos 20 años que se hacía llamar Kapilito, un chico amigable y risueño que te hacía sentir tan cómodo que a veces olvidamos que era un hostel y estábamos en casa de un amigo de toda la vida.

Alli pasamos una de las mejores semanas que hemos pasado en India, todas las noches nos juntábamos en esta terraza con chicos y chicas de todas las nacionalidades para jugar alas cartas, beber cerveza y fumar. No todo era fiesta también hicimos algo de turismo por sus largas calles de tiendas y algunas maravillas arquitectónicas escondidas en sus barrios. Un ejemplo era el : Baory, un pozo antiguamente construido para almacenar el agua de las lluvias de todo el año para las épocas de sequía.

Los días allí en Jodhpur fueron increíbles, pero decidimos que aunque estábamos muy agusto era ya momento de partir y seguir con nuestro camino. Decidimos que nuestro siguiente destino sería Jaisalmer, un pequeño pueblo escondido en un desierto que se hacía llamar: Desierto del Thar. Su principal reclamo era la ciudad dorada, llamada así por su arquitectura toda de piedra tallada a mano y su pequeño desierto con una gran belleza mayormente por la noche cuando caía el sol y se dejaban ver ese cielo increíble y brillante.

Jaisalmer también esconde una de las mejores fortalezas de India, y la única que actualmente habita gente en ella, unas 4000 personas.

Dentro de aquella fortaleza, paseando por sus calles vimos un restaurante que tenía un cartel de reclamo para los turistas en varios idiomas pero no en español, y nos ofrecimos ha escribirselo a cambio de unos tes, más adelante nos invitaría a la mitad de la cena también, así quedó el cartel…

Después de ver todo Jaisalmer cogimos un pack que costaba 1000 rupis por persona (12€), incluia el traslado del hotel hasta el desierto en Jeep, uns hora en camello hasta donde acampariamos, cenar allí, dormir, desayuno y el camino de vuelta hasta el hotel. No sabía que existía ese cielo hasta que no fui al desierto, dormimos ala interperie los cuatro juntos con unas mantas gordisimas que abrigaban un montón porque por la noche hace frio, nunca olvidaré cuando me desperté a eso de la 4am y vi ese cielo repleto de estrellas que no sabía ni que existían.

Despues de esos increíbles días llenos de emociones, calor e increíbles experiencias, tocaba despedirse de Jaisalmer y continuar con nuestro viaje, cruzamos Bikaner donde estuvimos solo un día y pondríamos rumbo hacia Amristar.