PARQUE NACIONAL DE BARDIYA Y BUTWAL

Llegamos sobre las 11 de la mañana al parque, y nada más bajar del bus teníamos varias opciones, puedes o entrar al parque donde hay hoteles, guías, agencias, de todo o bien preguntar ala gente local otras opciones más económicas, nosotros elegimos obviamente la segunda. Justo enfrente del parque hay unas casitas que juntas forman una pequeña aldea, la mayoría tan humildes que están hechas de cañizo y barro.

Allí encontramos un hombre que aparte de tener una pequeña tienda de alimentación era guía del parque, nos ofreció un precio muy razonable dado que en el parque valía prácticamente el doble, nos salió la entrada al parque por 1000 rupis por persona y 4000 rupis que le entregamos a él, esa noche dormimos en su casa por 100 rupias los dos, ala mañana siguiente bien temprano entramos al parque, era igual que lo imaginábamos esas selvas densas que se ven solo en las películas y un río que cruzaba prácticamente toda la selva, después de mucho andar y horas de espera conseguimos ver elefantes libres bañándose cerca del río.

Las fotos no son de buena calidad porque obviamente tienen bastante zoom, es muy peligroso acercarse mucho, justo ahí en ese momento estábamos subidos en un árbol maravillados por aquella estampa, otra cosa que me llamó la atención, nunca antes había visto a un elefante con sus colmillos, desgraciadamente todos los que hemos visto la mayoría de gente estaban encerrados, encadenados, y sin sus colmillos de marfil que tanto valor tienen para millonarios desalmados.

Vimos cientos de ciervos e incluso un rinoceronte, lo único que no vimos porque es bastante difícil de ver es el tigre bengala, la gran atracción turística del parque nacional de Bardiya. 
Salimos increíblemente maravillados de la experiencia y después de otro largo camino fuimos a recoger las mochilas a casa de nuestro guía, el nene pequeño del guía que estuvo jugando con nosotros antes de irnos, nos escribió una carta en inglés despidiéndose de nosotros y dándonos las gracias por haber jugado con el, nosotros a cambio le regalamos unas pinturas que llevábamos en nuestra mochila desde España para una ocasión así, la verdad una experiencia increíble, tanto el parque como el haber convivido con esa humilde familia nepalí que nos trataron como verdaderos amigos. 
Después de las despedidas nos fuimos ala parada del autobús donde pasaban todos los buses llenos a rebosar de gente, alas dos horas decidimos subir aunque sabíamos que no tendríamos sitio, allí pasaríamos 8 largas horas en el pasillo del autobús entre sentados en el suelo y de pié porque no quedaba otra, la verdad no son nada agradables los autobuses locales aquí en Nepal, sube gente hasta que no cabe ni un alfiler, pero si no quieres pagar mucho por tu billete tienes que acostumbrarte, a las 4:30am llegamos a nuestro nuevo destino Butwal.
Ya por las calles de Butwal a esas horas de la mañana estábamos solos por la calle, todos los hoteles cerrados con la persiana hechada, y encontramos a dos policías que “chapurreando” inglés con ellos se ofrecieron a llamar a un hotel cercano para que se despertaran y nos abrieran, por fin en la habitación ya descansamos después de una merecida ducha, ya por la tarde salimos a dar una vuelta por la ciudad, nos cortamos el pelo por 100 rupias cada uno (0’80€), fuimos a la estación de autobuses para comprar un billete a nuestro destino final: Pokhara, allí solo estábamos de escala, y ala noche del día siguiente ala 8:30 de la tarde saldríamos hacia Pokhara por 600 rupis cada uno.
Antes de coger el bus hicimos algo de turismo por la ciudad y como India aquí también al atardecer hacen las ofrendas al río y a Shiva y fuimos a ver la pusha.
Después de comer algo ya fuimos a recoger nuestras mochilas y camino a la estación, esta vez al haber reservado disponíamos de un asiento para cada uno.Vamos a intentar descansar algo que nos queda una larga noche por delante.
Nos vemos en el siguiente post: Pokhara.