FRONTERA DE VIETNAM – LAOS. (Historias para no dormir)…

Cuando entramos a Vietnam lo hicimos con nuestra visa española de 15 dias gratuitos. Después de varios días en Vietnam decidimos comprar la moto y extender nuestra visa 30 días más, o eso pensábamos nosotros. Fuimos ha preguntar al consulado y a unas oficinas donde te extienden la visa a un precio razonable. Nuestra sorpresa fue, que cuando le contamos nuestro caso nos dijeron que la única opción razonable de precio era: salir a Laos y luego volver a entrar.
Después de mucho pensarlo e informarnos bien de todo a través de internet y la embajada española en Hanói (Vietnam). Decidimos pasar con nuestra moto por la frontera Ban Nan Meo, era la mas cercana a Hanói y a nuestra ubicación. Previamente nos informamos que estaba permitido pasar con nuestra moto y conocíamos a gente que lo había hecho.
Nos embarcamos en un largo viaje de 400km y puertos de montaña, justo esos días el tiempo pronosticaba lluvia y bajada te temperaturas, no teníamos otra opción puesto que nuestra visa caducaba en 3 dias.
De camino hacia la frontera pasamos por pequeños pueblos donde decidimos pasar la noche en uno de ellos. La experiencia fue increíble ya que al no ser pueblos turísticos, a nuestra llegada nos recibían como si de un famoso futbolista se tratase.Vimos de todo desde campos de arroz inmensos hasta grandes montañas llenas de niebla que dificultaban aun más la conducción.
Hicimos la segunda parada  después de casi un tercio del total del recorrido, en un intento desesperado de llegar rápido a la frontera para no estar de ilegales en un país como Vietnam. Para nuestra sorpresa, todos los hostales eran bastante caros y después de una exhaustiva búsqueda encontramos el mas barato por 120.000 dong (4,67euros). De repente parecía que volvimos a India, el hostal era sucio y lleno de humedad, en el techo del baño crecía el moho como si de una selva de tratase.
Después de cenar y una larga noche en aquella habitación con arañas y otros insectos voladores no identificados, llegó el amanecer y con ellos nuestras ganas de salir de aquel sitio y llegar a nuestro destino final, la frontera Ban Na Meo. 

Después de unos pocos kilómetros más por aquella carretera de montaña… 
Por fin llegamos!!, después de subir un puerto de montaña y varias curvas por fin ivamos a pasar a Laos y solucionar nuestro problema con la visá. 
El destino nos tenía preparado algo muy distinto…
Cuando empezamos ha hablar a través del traductor de Google con aquellos policías uniformados, nos comentan que desde el 1 de enero del nuevo año no se podía pasar por esa frontera. Estábamos a 6 de enero, desde hace 6 puros días no se puede pasar y nadie nos informó, ni el consulado, ni la oficina de inmigración, ni e Internet. 
El mundo se nos cayó al suelo, la única opción que nos daban era ir a una frontera que estaba a 600km y por un camino de montaña. 
Nos negabamos a aceptar que aquella era la única solución, era nuestro último día de visa en el país y prácticamente imposible llegar a la otra frontera en ese mismo día, con una moto, dos personas y un equipaje de dos mochilas. Nos acabaron hechando de allí prácticamente a empujones y no nos dejaron ni utilizar el teléfono fijo para llamar. 
Con la rabia y la impotencia en el cuerpo hicimos caso y nos pusimos en marcha, unos kilómetros más alante pinchamos la rueda delantera, afortunadamente estábamos cerca de un pueblo y encontramos a un mecánico que nos permitió continuar. 
Ese día hicimos más de 300km, al final decidimos descansar en una pequeña ciudad y aunque nos jugábamos una multa de 20€ por salir un día más tarde de lo que nos permitía nuestra visá no teníamos otra opción. 
Al día siguiente nos pusimos en marcha al amanecer, con la cabeza algo más fría y algo más descansado seguímos camino a la frontera. 
De camino hacia allí, a unos pocos kilómetros se nos ocurrió una azaña bastante buena. Aquí en Vietnam ponen el sello de entrada y el sello con fecha de salida del país, pero lo ponen escrito a bolígrafo. A nosotros nos ponía que teníamos que haber salido el día anterior día 06/01/2020, pero convertimos el 6 en un 7 aún sabiendo que nos podrían cazar. 
Si os fijais bien, todavía se puede apreciar el 6 que había debajo en boli, donde ahora hay un 7. Arriba a la derecha está el sello de salida que nos pusieron. 
Pensamos que no se darían cuenta y así ahorrarnos los 20€ de multa que injustamente nos tocaría pagar a cada uno. 
A falta de 6km de la frontera, en nuestro intento desesperado por llegar, ivamos un poco y rápido y no pudimos esquivar un gran bache en la carretera. 
-Tras!!, psssssss. 
Si, volvimos a pinchar la rueda, por un camino de tierra en medio de una montaña, a falta de 6 km para llegar y después de un viaje de 600km. Decidimos continuar despacio para no caernos pero sin pausa para conseguir nuestro objetivo. 
Por fin llegamos a la famosa frontera:
Entramos para que nos pongan nuestro sello de salida y las primeras palabras que nos dicen es que la moto no puede acompañarnos… 
Conocemos a un montón de gente que si han pasado la motocicleta, y en Internet hay miles de historias de gente que sin problemas ha pasado. 
Intentamos por activa y por pasiva que nos diera una explicación y lo único que nos dice es que si le damos 150 dólares no hace falta que salgamos a Laos y que el nos extendía la visa. 
Putos corruptos!!, no es la primera vez que nos ha pasado algo así, en general en Asia la policía es bastante corrupta. 
Lógicamente nos negamos y dejamos aparcada nuestra moto en la frontera. 
Después de ver la moto aparcada nos pidieron los pasaportes y 2 dólares. Un dólar por cada uno de nosotros para poder poder salir del país, otra estafa, pero como nos estábamos jugando una multa de 20€ no quisimos pelear más. Después de unos minutos finalmente nos sello el pasaporte y pudimos cruzar a Laos. 
Nos ahorramos 40 euros en multas injustas… 
Entramos a Laos y sin moto y con el pueblo más cercano a unos 35 kilómetros decidimos andar e ir haciendo auto stop por el camino. Finalmente unos amables policías de tráfico pararon y nos acercaron al pueblo más cercano. 
Allí tuvimos que pasar 6 largos días hasta que nos aprobaron nuestra visa de Vietnam y de vuelta hacer auto stop, para que nos llevarán a la frontera. 
Nos pusimos en marcha e hicimos la misma jugada ir andando a la vez que hacíamos auto stop. El primero en parar fue un camión de cemento que nos llevóunos 5 kilómetros más adelante, nos bajamos y el segundo en parar fue un camión de huevos que repartía por los pueblos de la zona, el nos dejó a unos 3 kilómetros de la frontera y de camino hacia allí paro otro amable chico con su furgoneta que terminó de acercarnos.
Cuando llegamos a la frontera la moto estaba alli, todos nuestros miedos desaparecieron y con nuestra moto pinchada y el sello para un mes en Vietnam decidimos poner rumbo al sur.. 
Toda esta historia fue lo que nos pasó, nos hemos convertido en los primeros turistas que llegaron a la frontera de Vietnam-Laos y se la encontraron cerrada. Y como todo el resto del viaje, esto también teníamos que contarlo.
Espero que os haya gustado esta historia par no dormir… 

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Un saludo y nos vemos en el siguiente post.